Reflexiones sobre la jornada de huelga (o capítulo 2 sobre el post anterior)

Estamos a día 16 de noviembre, ya han pasado un par de jornadas desde que hicimos la huelga general, cuyo éxito de seguimiento y asistencia ha sido rotundo, por mucho que algunos señores que trabajan en periódicos-libelo, nieguen la mayor.
Dejando aparte la guerra de cifras de asistencia, de consumo eléctrico y demás datos que alumbran sobre la verdadera presión que ha ejercido esa huelga general, me falta el dato más importante: ¿hemos logrado abrir un período de negociación?
Sin saber si esa negociación se va a producir o no, porque estoy enormemente pez en este tipo de procesos, sospecho que no, que aún no han tenido suficiente, ni el Estado ni la patronal, con esta demostración.

A mi, como trabajadora, me gustaría ver mayor contundencia en estas huelgas, organizar paros de más días, pero sobre todo, organizar paros en colectivos que son muy importantes y claves como los operadores de sistemas informáticos.
¿Por qué digo todo esto? Porque el sistema capitalista descrito por Marx tiene mutaciones en la actualidad a tener muy en cuenta: existe otro opio del pueblo, que ya no es la religión, sino el consumismo y la banalización de la información, los trabajadores no están todos localizados en fábricas sino dispersos y desclasados y el capital se mueve también mediante sistemas informáticos.

Esto quiere decir varias cosas:

1- que las manifestaciones se acaban convirtiendo en el “espectáculo televisivo”,una especie de sanfermines de la porra, que se consumen a las 9 de la noche en el telediario. La cultura consumista ha logrado banalizar la información convirtiéndola en un espectáculo de masas, de modo que un telediario nacional dedica espacios larguísimos a sucesos, deportes y meteorología, y trata con amarillismo la mayoría de sus contenidos. Pero no solo vemos esto en telediarios, también en tertulias y programas de debate. Lejos de profundizar, en este tipo de programas se grita, se ridiculiza y se utilizan libelos como armas. De este modo, cuando me dicen que los espacios de política gozan de audiencia, me parecería más lícito decir que los combates de boxeo verbales y las disputas de vecinos de escalera, si, gozan de mucha popularidad.

2- que los trabajadores, están dispersos físicamente, ya no se trabaja en una fábrica de 2000 empleados que hay al lado de otra fábrica de otros 2000, y también unido a esa dispersión física y debido al consumismo citado antes y la sociedad “a plazos”, tienen una conciencia muy descafeinada de pertenecer a una clase denominada “obrera” cuando van conduciendo su BMW pagado con crédito. Comprado precisamente para eso, para aparentar no ser obreros. En este estado de no conciencia colectiva, un llamamiento a una huelga indefinida, que es una lucha mucho más difícil y para la que se requiere mayor conciencia y sacrificio, podría no tener un seguimiento tan masivo como creemos.

3- la huelga general tiene un efecto muy relativo mientras no abarque también sectores más actuales como los sistemas informáticos. Un día de huelga NO paraliza que se sigan moviendo capitales porque se mueven mediante estos sistemas que el día de la huelga siguen funcionando con plena normalidad. Y yo me pregunto, se puede? Qué pasaría si se colapsaran esos sistemas varios días en varios países afectados por las exigencias de la troika?

Suma y sigue. Yo pienso seguir luchando.

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16 comments

  1. Letrasdenada dice:

    Podemos pensar y comprobar que las evoluciones de los dos grandes enemigos, el capitalismo y el “marxismo-socialismo-izquierdismo” han tenido como resultado la entronización de un hijo bastardo del primero, el neocapitalismo o necon mientras que la izquierda no ha encontrado, no hemos encontrado, los adecuados mecanismos de relevo con los que enfrentar la lucha.
    Ellos usan una tecnología que les permite ser globales e impunes; acogotan y evaden los controles desde paraísos informáticos conectados con otros paraísos físicos que nadie cierra.
    No hay relevo en cuanto a construcción teórica y claramente, la eficacia y la posibilidad de huelga cada vez queda más lejos de sus orígenes. ¿Se convertirán as huelgas en jornadas dedicadas al hacker? Ese sería un piquete eficaz, pero absolutamente ilegal, como los fueron los mismo piquetes en el origen.
    No se, hay que buscar, construir y elaborar una estructura ideológica adecuada para la realidad social globalizada y dispersa. Complicadillo, pero interesante.
    Gracias y perdona la chapa, pero el tema me encanta

  2. Twistedpalo dice:

    De chapa nada! muy interesante reflexión sobre piquetes hacker.

  3. Tito dice:

    Muy bueno tu post anterior,muy visceral y humano. Con respecto a este hay una discusión entre los economistas de izquierdas sobre el carácter financiero de esta crisis del capital.No voy a entrar en detalles. Obviamente que no se puede dejar de lado el capitalismo cognitivo como mecanismo actual de apropiación de plusvalía, pero si se lograse por vía sindical parar el transporte de cargas marítima, terrestre y aérea por unos cuantos días estoy seguro de que se sentarían a negociar patronal y gobierno. Pero para eso hace falta la voluntad política de los sindicatos. Las huelgas de maestros, sanitarios y otros servicios solo joden a los que usan esos servicios públicos, no a los oligarcas, ellos tienen el sector privado para proveerse.
    De paso una reflexión sobre lo que siempre dices Paloma, ahora la sociedad del espectáculo nos tiene a todos mirando a Gaza (repudio a Israel por eso) pero a los palestinos los machacan desde 1948!!

  4. Twistedpalo dice:

    Ya no se trata de que nos distraigan, es que nosotros mismos hemos asimilado como información veraz lo que sale en los medios, sea TV, radio, periódicos o la propia red, nosotros mismos nos”publicitamos” en las redes sociales y escribimos Tuits, que parecen titulares. Lo que hacemos, decimos, aparentamos, está profundamente influido por esta dinámica del espectáculo y la banalización y tomar conciencia de ello es muy dificil, quizás prematuro para la mayoría. Todo es espectáculo, si desaparece una parte de la costa de Japón o aparecen fotos de una celebrity desnuda en su móvil. Si llueve o los manifestantes son golpeados. Una noticia se convierte en un entretenimiento morboso y ya no nos conmueve nada mucho más allá de unos pocos días.
    En este contexto, si los que nos gobiernan son mínimamente astutos pueden figurarse que las palabras de De Guindos cuando anunció el NO rescate han quedado ya borradas como lágrimas en la lluvia, que ya no nos acordamos de cómo se llamaba la señora del desahucio que se suicidó hace unos días o que si, nos vamos a acordar del padre asesino de los dos niños de Córdoba cuando endurezcan el Código Penal.
    Nos han convertido en marionetas de un espectáculo y nos pegan en las manifestaciones a la hora del prime time.
    Por eso, cada vez más que nunca creo que la revolución no será televisada.

    • Tito dice:

      100% deacuerdo. Y lo que me resulta increíble es que acciones sociales que no logran el objetivo para el que se convocan se consuelen con haber recibido cobertura mediática, esa forma ubicua de la memoria de pez.La revolución sí que será televisada pero espero que nosotros no la estemos viendo sino haciéndola.

  5. CrónicasMundanas#15N dice:

    Completamente de acuerdo con todo lo que se ha dicho hasta ahora.Voy a dejar mi granito de arena.

    Hasta que la izquierda encuentre ese otro medio de lucha que se ha pedido arriba contra la burguesía moderna, creo que el método que tenemos de unidad popular sigue siendo una magnífica baza para enfrentarnos a ella.
    Ahora bién, siempre se necesita un líder para movilizar a las masas, que ya están suficientemente espabiladas como se demostró el 14N en la huelga general.Los sindicatos, ahora han escrito una carta a Rajoy, en la que le piden lo de siempre, que recapacite y escuche a la población y bla, bla, bla. Necesitamos que ellos sean los que aprovechen el tirón de la fuerza de lo que vivímos el día 14. Que no se paren las movilizaciones y se deje todo al aire como si fuese agua que cae de vez en cuando y que ocurra lo mismo que en Grecia, donde llevan ya más de 20 huelgas espaciadas en el tiempo y se ha visto que no han conseguido absolutamente nada. Además, no todo el mundo puede permitirse más huelgas, bién por necesidad, bién por miedo al despido, etc.
    Si los sindicatos, no ofrecen rápidamente al pueblo seguir movilizandose dia y noche, en turnos rotativos, que es lo que yo propondría si fuese Toxo o Méndez, entonces queda claro que están totalmente sin ideas o lo que es peor, vendidos al amo capitalista. Entonces, tendríamos que tomar medidas para echarlos a ellos también y organizar un sindicato realmente obrero, válido y que sirva de referente para llamar a las masas a derrocar el régimen que vivimos.

    Todos queremos salir a la calle a defender nuestro presente y futuro, y una verdadera democracia, participativa y donde el pueblo sea realmente el que decide su futuro. Pero necesitamos a álguien que nos empuje y nos organice para llevarlo a cabo. Seguro que no soy el único que quiere salir el 15N,16N,17N,18N,19N, y así hasta que sea necesario para acabar con esta pantomima. Y con esto concluyo:

    Organicemonos en turnos rotativos de mañana, tarde y noche, sin huelgas que muchos no pueden o no quieren afrontar. Cada uno en el horario que buenamente pueda, pero que siempre estén las calles llenas de gente unida, peleando por su futuro. Hasta que se cansen. Que ese circo que tienen montado, al menos salga todos los días en NY Times y vaya arrastrado nuestra idea y nuestro empuje ciudadano a todos los paises del sur de Europa, y ¿porque no? del Mundo entero.

    • Twistedpalo dice:

      No creo que sea una movilización permanente lo más adecuado, amigo, ya que eso “normalizaría” la protesta. Es como si una pareja siempre le hace el mismo chantaje parea salirse con la suya… al final no se inmuta!
      Lo que si es muy acertado es su observación acerca del liderazgo. Este descontento necesita un liderazgo claro y pronto, antes de que se nos adelante alguien con ideas menos de izquierdas y si más prefascistas. No olvidemos que el fascismo es “social” también y se confunde a menudo con el lenguaje de quien no tienen las ideas muy claras, motivo por el que a menudo advierto a muchos!
      saludos

  6. yo dice:

    Un análisis totalmente errado..La huelga fue un fracaso.. El sector servicios es el principal sector productivo en España, ni hackers ni hostias y los autónomos no han hecho huelga en su inmensa mayoría.

    Y sobre la televisión, la típica demagogia al respecto del que no se entera mucho de la parrilla. Siempre ha habido reportajes y documentales de denuncia, ahora con decenas de canales y antes igual.

  7. Twistedpalo dice:

    Amigo mío, lea usted un poco más, funde sus ínfulas con pensamiento crítico y critique un poco menos. La Filosofía situacionista, sin demagogias, ya advirtió de bastantes puntos sobre los que he hablado en mi post, incluido el tema “noticias-espectáculo” y la banalización de la información. Respecto a “los autónomos” existen como empresarios y como trabajadores, y sólo se parecen en que sus impuestos los tributan en régimen de autónomos, por tanto, no se qué “mayoría” no hizo huelga. Solo le puedo decir que en mi ramo si, hubo un seguimiento bastante claro en el sector trabajadores. Pero en todo caso, la huelga que un autónomo pueda hacer es menos clave que otros sectores de presión, telecomunicaciones y transporte o, como señalé en el post, nuevos sectores que permiten el movimiento de capitales.
    Respecto al fracaso de la huelga, ha sido un éxito en convocatoria y seguimiento y no se, todavía, si un fracaso en objetivos, que no son otros que inducir a una negociación frente a la política de recortes. Ahí, me temo, que por la falta de noticias, no hemos tenido suficiente con una, y habrá que hacer otra.
    Saludos

  8. Sergio dice:

    Reflexiones sobre la Huelga 14N

    Creo que la huelga en términos simbólicos fue un éxito, y en términos prácticos como siempre un fracaso. Pero hablar de victorias o derrotas en el cuadro actual, no tiene mucho sentido. El Poder desde hace mucho tiempo ha declarado la guerra a la ciudadanía, y cada vez que ésta se moviliza, se declara el Estado de excepción, suspendiendo los derechos y otorgando a la policía mano libre e impunidad. Impunidad que siempre termina con disturbios en horario de ‘Prime Time’. Para posteriormente activar los discursos mediáticos de deslegitimación de las protestas, con el manido tema de la violencia.
    Son muchas las formas que se han intentado en las plazas y en las calles para evitar dinámicas de guerra con la policía, pero parece que por mucha voluntad que se ponga, para manifestarse pacíficamente, todo termina en disturbios. ¿Qué hacer?, ¿qué ocurre cuando la policía infiltra gente para que estalle la guerra en las calles?.
    Son muchas décadas ya, que los movimientos sociales como principales actores de estos escenarios conocen estas prácticas corruptas del poder. Y cansa mucho ver como una y otra vez se entra en el mismo bucle. El enorme trabajo de un grupo de gente que prepara las movilizaciones, llega el día del evento y todo acaba en términos de violencia o no violencia, sin filtrar un solo mensaje de los motivos de la protesta al resto de la sociedad. ¿De qué sirve la protesta?. Extasiados por el escenario de batalla, pasamos unos días absortos visionando fotografías, videos de la brutalidad policial, gente detenida, chavales que canalizan su rabia cayendo en la trampa de la policía y que acaban siendo detenidos, twitteamos denunciando la brutalidad. Después de eso pasan los días y vuelta al bucle, a preparar una nueva protesta. Esta es la cotidianidad de la gente más concienciada, los militantes de colectivos, asambleas, ocupaciones, es decir los movimientos sociales. Es la historia de siempre, y llevamos tres décadas y el poder sigue destrozando nuestra libertad. Empujándonos a la guerra de todos contra todos y la esclavitud.
    Si bien hablo desde el punto de vista de los movimientos sociales que son al final el sujeto que se mueve en el conflicto. La manifestación del 14N fue una multitud compuesta por gentes de distintas realidades y pertenencias. Gente de CCOO, UGT, Ciudadanos, gente de IU, Partidos ecologístas. Trabajadores precarios, parados, Trabajadores de la sanidad, educación, transportes, CNT, Solidaridad Obrera, Asambleas de Barrios, Movimientos sociales y seguro que me dejo muchas más realidades sin mencionar. Seguramente la mayoría de las personas que participaron en esa manifestación desean un cambio de modelo político, económico, desean un cambio en sus vidas, tener esperanza. Y saben de sobra que con la situación de la izquierda, sus organizaciones, partidos, sindicatos obsoletos no se puede llegar a cumplir ese deseo de transformación.
    Aún así miles de personas estaban en las calles y me pregunto ¿ cómo se puede articular esa fuerza, ese deseo?, ¿cómo se puede canalizar el descontento y que derive en creatividad, antagonismo y una subjetividad nueva que inicie un camino de liberación?.
    Es tiempo de reflexión y acción. Pero de activismo inteligente, generoso, desde todas las posiciones ideológicas, desde todas las organizaciones obsoletas o no de la izquierda.
    Es el momento de abandonar rutinas militantes y comenzar a tender puentes con todo el espectro de la izquierda, ecologistas etc. Es necesario crear nuevas formas de organización y renovar las viejas estructuras. ¿Cómo hacerlo?.
    Obviamente este es el debate que debería comenzar a plantearse.
    Desde el punto de vista de muchas más personas. Es necesario construir un nuevo imaginario político, es necesario renovar las ideas y adecuarlas al tiempo presente. Es necesario un cambio de valores. Y ese reto solo pueden abanderarlo aquellos que salen perdiendo en este orden capitalista infame y criminal.
    El modelo neoliberal ha vencido y de nada sirve mantener un discurso victimista y defensivo. La izquierda, los ecologistas y la ciudadanía necesitan construir un modelo distinto, que ilusione. No hablo en términos electorales, hablo de una nueva cosmovisión de lo político, económico y social. Hay que crear.
    Si el poder sustenta el economicismo que inunda todas las esferas de nuestras vidas, nosotros debemos desmontar ese discurso, desde los portavoces de los partidos de izquierda, sindicatos a los movimientos sociales y hablar de una nueva forma de categorizar lo económico.
    Ya se ha escrito sobre la economía del bien común y pienso que los partidos políticos de izquierda o las bases de éstos deben comenzar a trabajar en esto. El poder es incapaz de crear nuevos ramos productivos, que mejor desafió podemos tener que apostar por nuevas energías, por transformar las ciudades en territorios autosostenibles. Por aplicar las nuevas tecnologías y el saber al servicio de la gente y la naturaleza. Qué sentido tiene para la izquierda hablar de PIB, deuda pública (cuando lo público nunca debe plantearse en términos de rentabilidad). E s posible articular un nuevo discurso y un nuevo proyecto superior al que propone el poder.
    Hay muchos análisis sobre la nueva composición del trabajo, sobre la precariedad. Años atrás se hablaba del reparto del trabajo, de un rédito de ciudadanía garantizado o salario social para amortiguar la escasez del trabajo y su intermitencia. Las bases sindicales de CCOO, UGT, la CGT, CNT deben abandonar la burocratización e iniciar el debate y el análisis de estas nuevas realidades. El trabajo ha mutado y ya no estamos en la fábrica fordista. De sobra se sabe. La fábrica ahora es la metrópoli. Es necesario que las bases comiencen a debatir esto y se busquen las grietas y contradicciones del discuros neoliberal que son muchas.

    Los movimientos sociales son el sujeto motor del nuevo proceso, porque son los que mayor capacidad de acción tienen, no están limitados por las viejas estructuras, pero su peor enemigo es la autorreferencia. Es el momento en el que los movimientos sociales deben expandir las luchas y generar organizaciones a nivel local que inicien puentes con las otras estructuras, partidos, sindicatos. Sobre el modo protesta pienso que tal vez sería una opción descentralizarlas, federar el conflicto en los barrios, bloquear la metrópoli pero expandiendo la lucha en todos los barrios al mismo tiempo. Para eso están las redes para generar eventos de protestas coordinados en distintos puntos de la ciudad, bloquear las calles etc. Si los focos de protesta se atomizan, la brutalidad policial y su maquinaria de guerra pierde fuerza. Tender puentes con los trabajadores en los barrios de los sectores objetivo de la privatización. Sanidad, educación, servicios sociales, transportes. Seguir con las luchas por la vivienda etc.
    El reto es enorme pero es tiempo de que todos y todas seamos generosos y ampliemos nuestras miras, abandonando rutinas que perpetúan el horror capitalista antidemocrático. Creemos un contrapoder!.Tenemos que unirnos y tender puentes con aquellos que creemos que por una etiqueta, nos separa pero que estaban en la calle codo con codo junto a nosotros el día 14N.

  9. Lucía dice:

    Tienes un blog muy diplomático, pero es una pena que luego te despaches a gusto en el twitter con tus amigos viejuizquierdistas.

    Comparto el sentir de @teclista: Yo he visto cosas que jamás creeríais: comunistas tuiteando tontás más allá de los límites de la razón elemental.

    Fuerza a la coordinadora, a las luchadoras y a la inteligencia colectiva.

    • Twistedpalo dice:

      Hola Lucía. En mi tuiter yo no me siento “despachándome” a gusto con nadie, entre otras cosas, porque mi sentimiento no es el de la animadversión. Te informo de que no soy ni comunista ni viejizquierdista ni nada por el estilo y si hay algo que me resulta bueno y sano es la aplicación del sentido común, ya provenga de un viejizquierdista, de una comuna gay o de mi abuela de 90. Jamás me leerás una crítica personal a la gente que esté hablando tranquilamente en su tl, entre otras cosas porque creo en la democracia y en la diversidad de opiniones. Divergir con puntos de vista de una plataforma, de un partido, incluso de un miembro electo del congreso o senado, me parece lógico, sobre todo si se disiente empleando un discurso razonado y con argumentos. Los ataques `personales por lo que piensan los demás, atacar a alguien por sus opiniones, equivocadas o acertadas, me resulta un tanto autoritario, a no ser que sea gente fascista y fuera de las reglas de la convivencia de respeto más elemental en una democracia. Cada uno piensa lo que puede, siente o cree más justo.
      A menudo me equivoco. Me doy cuenta cuando escucho a personas mucho más sabias que yo. Normalmente, esas personas no son ni comunistas ni viejizquierdistas. Suelen ser filósofos, pensadores, gente con criterio muy superior al mío, que me abren puertas de conocimiento. A veces trato de compartirlo con el resto de mi TL, y a veces se contradice con cosas que dicen partidos o coordinadoras. Y a menudo intento, a través de la difusión, que los demás también aprendan cosas nuevas que pueden servir para la lucha.
      Lamento si mi tuiter te resulta ofensivo, aunque creo que si estudias bien mi tl, los que se suelen ir calientes son los fascistas de medio pelo, agresivos y maleducados, que ponen en peligro la convivencia de todos. Al resto, en mi lo habitual es razonarles y argumentarles en caso de que me entren. Y si no, yo entro a decirle a nadie cómo debe pensar. Bastante teng yo con lo mío.
      Uno de los motivos de la apertura de mi blog tiene que ver con eso: a veces en 140 caracteres las cosas suenan tajantes, sin un ápice de cintura o de matiz. Por eso lo abrí, para poder debatir con argumentos más largos que los que caben en 140.
      Por cierto, te agradará saber que, además de a los viejizquierdistas y comunistas, sigo a anarquistas, socialistas, abstencionistas, y, por supuesto, gente de las plataformas. El denominador comun es el respeto mutuo. Y a todas esas personas, las animo en su lucha y su trabajo cada día.
      Sentido común y buen corazón.
      Un saludo.

  10. Antonio dice:

    El problema de esto es que en realidad la batalla ha sido hace tiempo. Lo que vemos delante de nuestros ojos no es más que los despojos de un campo de batalla de una guerra que fue.

    Hace años que nos ganaron esta batalla. Hicieron de nosotros el rebaño desclasado, lerdo y consumista que somos.

    Ahora simplemente estamos en el periodo de saqueo y botín que sobreviene con las victorias.

    Hemos perdido, y ni siquiera somos conscientes de ello.

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